Comencé a realizar bodas, ayudando a un compañero.

Desde el primer día me di cuenta de que me iba a gustar mucho.

A diferencia de los reportajes que suelo hacer, donde lo más difícil es llegar a los sitios y convencer a la gente para dejarse fotografiar, pasé a un entorno en el que todo el mundo está feliz, a integrarme en una celebración, un día lleno de oportunidades de hacer buenas fotos, a ser testigo privilegiado de una ocasión muy especial y emocionante para dos familias, a poder fotografiar sin preocuparme de nada más que el encuadre y la luz sean los que busco.

Para mí es un contraste muy grande, entre dos mundos muy diferentes y que creo que hacen que mi trabajo tenga un equilibrio, se beneficie y sea mejor.

En mis reportajes de boda utilizo la misma práctica que cuando estoy haciendo otro tipo de fotorreportaje. Intento no interferir en lo que está pasando. Una boda es lo suficientemente intensa y emocionante por si sola.

Los mejores momentos pasan de forma espontánea, y es en ese momento cuando la experiencia acumulada en todo tipo de reportajes me permite captarlos, sin interrumpir la escena y romper la magia del momento.

Si pensáis que puedo ser vuestro fotógrafo contactar conmigo y será un placer resolver todas las dudas que tengáis.
Aquí intento responder de manera general a las preguntas más habituales :