El día de vuestra boda estoy a vuestra disposición en exclusiva, para eso soy vuestro fotógrafo.
Llego a la hora que vosotros me digáis y me marcho al final o cuando queráis. Es vuestro día y yo dedico el tiempo que haga falta para hacer el reportaje.

Mi forma de trabajar es estar allí, no interferir en lo que está pasando y dejar que las situaciones se produzcan por si solas. Una boda es un cúmulo de emociones y de espontaneidad  y no es necesario provocar nada.

No digo a nadie que pose para una foto. De esta forma las fotos son mucho más naturales, las expresiones no son forzadas. Hay mucha mas interacción por parte de los novios con la familia e invitados al no estar pendientes del fotógrafo.

Si os apetece, también podemos hacer una breve sesión de fotos, en algún momento relajado del día, normalmente después de la celebración. Como cada boda es un mundo, los detalles los aclaramos en las charlas previas al día señalado.

Por supuesto, estoy a disposición de vuestros invitados y de vosotros para cualquier petición. Normalmente se suelen improvisar sesiones de fotos con vuestros invitados.

La boda es una celebración. Los preparativos han sido largos y han sido muchas las cosas que se han tenido que preparar. El día de vuestra boda es la culminación de todo ese proceso, y es el momento de relajarse y disfrutar, de compartir con las personas que os importan, que para eso son vuestros invitados y no estar pendientes del tipo de la cámara.

Actualmente trabajo con cámaras reflex de formato completo.

Suelo utilizar ópticas fijas de 35mm., de 50mm, y/o también zoom 24-70mm y 70-200mm. Depende de la situación, si me puedo mover libremente, si es una celebración civil, o religiosa, si conozco el sitio o no, depende de muchos factores.

También llevo flashes, aunque prefiero trabajar con luz natural. La tecnología en cámaras ha avanzado mucho en los últimos años y permite hacer fotos con muy poca luz sin necesidad de flash, y el resultado es mucho más natural.

Siempre llevo el equipo por duplicado para evitar quedarme sin cámara u objetivos durante el día.

Las fotos las hago en formato RAW, que es el equivalente a un negativo digital. Hay que revelarlo, como se hacía con la película, sustituyendo el laboratorio por el ordenador, por lo que en este revelado podemos decidir si determinadas fotos las queremos en color o en blanco y negro, o si las queremos con más saturación o con menos.