Varanasi

No te bañarás en el mismo río dos veces. Seguramente Heráclito nunca visitó Varanasi, pero dudo que haya otro lugar en el mundo que recuerde más la frase que se le atribuye. En realidad nunca lo dijo, no es mas que una interpretación del señor Platón. Que más da.


Canon 5D MarkIII 24-70mm.F2.8 1/100 F2.8 Iso100

He tenido la oportunidad de pasar un tiempo en esta ciudad, aproximadamente un mes y medio.
Mi interés por la ciudad se concentró en la orilla del río y las callejuelas adyacentes. El resto de la ciudad a mis ojos apareció como cualquier otra población india, por lo que dediqué mi tiempo a la franja que abraza el río sagrado.
Para mí, Varanasi es caos, pero un caos ordenado, es la ciudad eterna, la que nunca cambia y siempre es diferente. La primera impresión es que todo el mundo hace lo que le parece, donde le parece y cuando le parece, pero a los pocos días de pasear arriba y abajo, cuando dejas de perseguir algo que fotografiar, te sientas, dejas que la India entera pase por delante tuyo, y entonces descubres un orden, una rutina, que cada día las mismas personas hacen lo mismo a la misma hora, pero siempre hay algo que lo hace diferente. Esa es la magia de este sitio. Es bajo mi punto de vista lo que lo hace tan interesante.

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Canon 5D MarkIII 35mm.F2 1/250 F5.6 Iso100

A primera hora hay mucha actividad en los ghats principales, allí se agolpan los turistas, que mas que fotografiar, cartografían cada centímetro cuadrado de la zona y persiguen con sus cámaras a los peregrinos que se bañan en el río, impasibles ante el acoso, no se muy bien si es por que les da igual que los fotografíen, o por que se sienten inferiores en número. Al poco, casi todos los foráneos son embarcados en botes y desaparecen río abajo. Ya no se les vuelve a ver por aquí hasta las seis de la tarde, cuando, con las baterías de las cámaras recargadas, inmortalizan el rito del Aarti, ceremonia hindú que se celebra diariamente junto a la orilla.

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Canon 5D MarkIII 35mm.F2 1/400 F8 Iso100

Despues de la conmoción, la ribera recupera su pulso, lento pero estable, con la legitimidad que le da su antigüedad. La lavanderías empiezan a decorar las escaleras con la ropa recién lavada, los fabricantes de barcas empiezan su actividad y con sus herramientas sacadas de las vitrinas de un museo, continúan con la construcción de botes, basados en un diseño de hace cientos de años. Los santones cambian de posición, pasan de estirado a sentado y se dedican a contemplar y ser contemplados, los crematorios siguen con su labor de convertir en cenizas a los fallecidos, los peregrinos, venidos de toda India, llegan en atestados botes a los templos, inundando los ghats de color, llenando recipientes con el agua sagrada y comprando recuerdos que atestigüen su peregrinaje. Cuando el sol está alto, los búfalos son llevados a la orilla para su baño diario, es también el momento que algunos aprovechan para llevarse su pastilla de jabón y bañarse en el río.
Por la tarde aparecen innumerables cometas de papel, siempre manejadas por niños y adolescentes, muy difícil es ver un niña jugando con ellas, quizás por que están ocupadas con sus hermanos menores o vendiendo las velas con flores que los peregrinos y turistas lanzan al río como ofrenda.
La ropa es recogida, los búfalos llevados a sus corrales, y todo se prepara para la mencionada ceremonia del Aarti, que cierra el ciclo. Sobre las ocho reina ya el silencio, solo roto por las luchas territoriales de las manadas de perros salvajes.

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Canon 5D MarkIII 35mm.F2 1/80 F2.8 Iso1600

Cada día igual, pero cada día diferente, las mismas aguas, las mismas escaleras, pero siempre ves algo que ayer no estaba, o que simplemente no ves debido a la cantidad de cosas que pasan alrededor. Todo es un ciclo y yo disfruté intentando adaptarme a esta rutina, y con mi granito de arena contribuir durante el breve tiempo que tuve el placer de estar allí, convertirme en uno de sus personajes.
Ya lo dijo en la tele mientras anunciaba coches caros, de forma póstuma, el señor Lee, otro gran filósofo, ese que también repartía hostias como panes: “Be Water, my friend”.

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